viernes, 1 de septiembre de 2017

Jim Thompson y Tailandia, una historia de sedas y cocina tailandesa

 Jim Thompson y su pasión por las sedas tailandesas


Nace en Delaware en 1906 y se gradúa como arquitecto de la
 Universidad de Princeton en 1928 . Trabaja como arquitecto en Nueva York   hasta 1940.
Al estallar la guerra en Europa, Jim se alista en el ejército y es asignado  a la Oficina de Servicios Estratégicos que era una sucursal de la CIA en el extranjero.
Para realizar este trabajo luego de varias misiones a través del mundo, asume la dirección de la agencia en Bangkok, cuando ya la guerra había terminado.
En aquellos tiempos en Bangkok  había un único hotel, que cumplía
con  los estándares internacionales de hotelería. 
Únicamente el antiguo hotel Oriental ofrecía las facilidades de un hotel de categoría y pensando que Tailandia podría convertirse en un destino turístico atractivo, 
es que, decide asentarse permanentemente  en la capital de este hermoso país.


Hotel Oriental

Interior Hotel Oriental

Bangkok 1950

Fue durante este período en que conoce más sobre la producción de seda en Tailandia.
El extraordinario brillo, la textura y el precioso tornasol de ellas lo encanta y
 es en 1947 que manda a producir varios tipos y colores de estas maravillosas sedas
 para llevarlas a Nueva York, en busca de compradores sofisticados 
que se convirtieran en clientes potenciales y 
que pudieran internacionalizar el mercado de éstas.

 Seda tailandesa colores, tornasoles y texturas inimaginables 

En 1948 decide fundar la Thai Silk Company Limited, con un
 modelo de participación accionaria en el cual, la mayoría de las acciones
 de la compañía eran de socios tailandeses, el porcentaje restante eran de extranjeros. 


Su afición por recibir en su casa, huéspedes de todo el mundo, elaborando comidas tailandesas en un ambiente iluminado con candelas y 
amenizado por músicos del país, fue en parte, lo que promocionó su negocio de las sedas, ya que muchos de sus invitados eran personas del mundo de la moda y el arte. 
Jim contacta todas sus relaciones internacionales en Estados Unidos y Europa, en busca de apoyo y con la idea de crear una red que le permitiera comercializar 
la seda tailandesa como un producto extraordinario.


En aquel tiempo la industria del textil estaba desplazando a los tejedores artesanales, quienes no tenían ninguna esperanza en surgir con la competencia industrial. 
Es cuando, Jim decide fundar una compañía en la cual  el tejido artesanal 
es su producto estrella.
Las tejedoras eran mujeres que atendían sus hogares en el barrio musulmán de Bangkok.
La oportunidad que la compañía les ofrece es la de tener los telares en su casa
 y trabajar según su horario contra pedido.


Además, la visión de Jim como dueño de la compañía, era que la mayor parte 
de las ganancias de la compañía
 beneficiaran a la gente del país que lo hospedó y que tanto quería. 
Es por esto que él escoge que los socios de su compañía en su mayoría fueran tailandeses.



En 1959 la Reina Sirikit de Tailandia acompaña a su esposo, el Rey Bumibhol Adulyadej,  en una gira por Europa y USA que dura 3 meses. 
Lleva consigo una gran cantidad vestidos de sedas, elaboradas muchas de ellas en los talleres  de la Compañía y con creaciones de Pierre Balmain.


Vestido de Pierre Balmian                       Reina Sirikit de Tailandia

Vestido de Pierre Balmain

 Muchos de los brocados en finos hilos de oro fueron elaborados en sus talleres.


La Reina Sirikit de Tailandia se convirtió luego en gran cliente de la Compañía de Seda de Jim Thompson, y, en la gran promotora de gran cantidad de fundaciones,
 que apoyan la industria artesanal de textiles tailandeses que perduran hoy en día.


Jim Thompson innovó en la producción de la seda tailandesa ya que incluyó severos controles de calidad en el proceso del tejido y además, buscó alternativas a los tintes vegetales que usaban los tejedores artesanales del país, los cuales iban desvaneciéndose gradualmente con las lavadas.


En 1962 se le otorga la condecoración de la Orden del Elefante Blanco, en reconocimiento de su contribución a Tailandia.

The Thai Silk Company 1950

Hoy en día la compañía emplea a más de 20,000 familias de tejedores artesanales y varios de ellos son descendientes de los primeros que trabajaron para Jim.
Sus tiendas son fascinantes, llenas de productos elaborados con fabulosas sedas,  maravillosas texturas y brillantes tornasoles.




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