lunes, 23 de marzo de 2015

La Seda: un proceso arduo trabajo y lujo sobre su piel

 La palabra : "SEDA" llena nuestra imaginación del arduo trabajo en las plantaciones de morera, el cuido de los gusanos de seda mientras crecen y tejen sus capullos y el tejido en telares de sedas exquisitas.
Cada etapa y tiempo invertido en su elaboración es un valor importante en el lujo de llevar una seda sobre su piel.


Seda de Tailandia , tafeta y seda cruda, elaborada en telares artesanales.


Papel especial en el cual las mariposas de bombix mori, ponen sus huevos para empezar el ciclo reproductivo de esta especie




Plantación de morera. Los gusanos de seda se alimentan de sus hojas. Estas son recolectadas a mano. La calidad de la seda dependerá en gran parte de la calidad de la plantación de modera.



Las larvas de la mariposa crecen y se convierten en gusanos que comen durante 4 a 6 semanas todo el día, hasta alcanzar su madurez


Luego de comer por espacio de 4 a 6 semanas, los gusanos se dedican a tejer su capullo con los filamentos de la seda que sale de unas glándulas.



Los capullos se colocan en agua hirviendo. La seritidia, goma que pega el capullo, se disuelve en el agua y el filamento de la seda se recoge en carretes.


Máquina manual para la recolección del filamento de seda en carretes



Los hilos de seda se tiñen, primero, antes de ser tejidos en el telas. A diferencia de los textiles de algodón y lana que son tejidos primero y luego teñidos.


Los telares artesanales requieren de gran maestría y concentración. En general las tejedoras tienen facilidad de hacer su propio horario y tejer cuando mejor se adapte a su vida. Su trabajo es medido por metros de seda tejida, más que por tiempo en la fábrica.



La belleza del tornasol de la seda se logra, al poner un color en la urdimbre y otro color en la trama, lo que implica dos diferentes colores en un mismo tejido





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